Tijuana, Baja California, a 18 de marzo de 2026.
El presidente municipal de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz, encabezó la ceremonia conmemorativa por el 88 aniversario de la Expropiación Petrolera, decretada en 1938 por el presidente Lázaro Cárdenas del Río, hecho histórico que consolidó la independencia energética de México y marcó un parteaguas en el desarrollo nacional.
El acto se realizó en las instalaciones de la Preparatoria Lázaro Cárdenas, donde el alcalde destacó que la decisión del general Cárdenas permitió que los ingresos derivados del petróleo se destinaran a la educación y al bienestar social. “El 18 de marzo debe recordarse como el día en que un hombre con visión de Estado antepuso el bienestar de la nación por encima de intereses privados, logrando el respaldo y la unidad del pueblo de México”, expresó Burgueño Ruiz.
Asimismo, invitó a la ciudadanía a honrar el legado del cardenismo desde cada ámbito de acción, subrayando que el compromiso del Ayuntamiento de Tijuana es trabajar con voluntad y patriotismo en la construcción de una ciudad con bienestar, justicia social, democracia y soberanía.
La directora de la Preparatoria, Catalina Heredia Cardiel, resaltó la figura de Lázaro Cárdenas como “el gigante de la historia mexicana, mucho más que el presidente que expropió el petróleo”. Por su parte, la alumna Keyla Nataly Félix Mariscal señaló que el legado cardenista sigue presente en la vida cotidiana y en la escuela que lleva su nombre, como recordatorio de valores como compromiso, responsabilidad y servicio a la sociedad.
Durante la ceremonia se montó una guardia de honor y se contó con la presencia de la síndica procuradora Teresita Balderas Beltrán; el secretario de Gobierno Municipal, Arnulfo Guerrero León; el secretario de Educación Pública Municipal, Miguel Alfredo Nuño García; el Mayor de Infantería de la Secretaría de la Defensa Nacional, Enrique León Luna, además de regidores, funcionarios y alumnado de la institución.
El evento reafirmó la importancia de mantener viva la memoria histórica y de reconocer que la Expropiación Petrolera sigue siendo un símbolo de soberanía y unidad nacional.
